Se va acercando la fecha de nuestra partida, el comienzo de la Experiencia Misionera en Tánger. Por ello, queremos acercaros el testimonio de alguien que ha vivido lo mismo que vosotros vivireis en unos días.
Paloma Gallardo Moruno es una antigua alumna del Colegio Claret, que como vosotros, se le presentó la oportunidad de ir a Tánger en 2012, cuando cursaba 1º de Bachillerato. Tras esta experiencia, ha acompañado al grupo de Tánger, como responsable, junto al padre Álvaro y Rubén Gordo durante tres años más.
Os dejamos su testimonio que seguro os sirve de ayuda y motivación.
No hay día que no me acuerde de algún momento vivido, algún niño, alguna “sister”, los responsables del Hogar, la gran familia que forman. Tánger para mi es humildad, oración, comunidad, sacrificio, amor, trabajo, esfuerzo, pero también es satisfacción, felicidad, aprecio, agradecimiento.Desde la primera vez que viví la experiencia en el 2012 hasta la más reciente en 2016 sabía que mi vida cambiaría en muchos sentidos y así fue, me conocí a mi misma, conocí más mi fe y por supuesto, conocí gente maravillosa. Siempre he intentado vivir cada minuto e impregnarme de la misión que hacen y que ayudamos a hacer. No se va a cambiar el mundo, pero todo granito de arena ayuda a construir una montaña y nunca se olvidan las palabras de agradecimiento, los gestos de los niños del centro, las madres, los abrazos y los testimonios en cada casa. Cosas que tenemos a diario y a las cuales no le damos importancia ninguna, cuando Tánger pasa por ti, se convierten en esenciales e imprescindibles, así como una sonrisa de un niño, un abrazo, un plato de comida e incluso una ducha y ropa limpia.Tánger no es una excursión, ni faltar a clase unos días, Tánger es un compromiso; pero no un compromiso cualquiera, es un compromiso de vida. Puedo decir que es la semana del año que más he anhelado siempre, te recarga las pilas y te da fuerza para seguir.Simplemente me queda deciros que la viváis con todas las ganas y esfuerzo, aunque el cansancio aparecerá pronto, no permitáis que os haga desperdiciar ni un minuto.Tened los ojos bien abiertos para poder apreciar todos los detalles y tener siempre presente al motor de todo esto, Dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario